ENERO: Afrontar el presente con PRESENCIA (acompañamiento, coaching, counselling) - Coaching Azul
1261
post-template-default,single,single-post,postid-1261,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-theme-ver-2.5,wpb-js-composer js-comp-ver-5.2,vc_responsive

ENERO: Afrontar el presente con PRESENCIA (acompañamiento, coaching, counselling)

ENERO: Afrontar el presente con PRESENCIA (acompañamiento, coaching, counselling)

21:53 11 enero in blog, coach personal y profesional, coaching, coaching profesional, comunicación, counselling
0 Comments

pajaro azul 2016Este es el primer post del PROCESO DE ACOMPAÑAMIENTO “SUI GENERIS” que os anunciaba en mi entrada de ayer 10 de Enero. Espero que lo disfrutéis y sobre todo que lo “practiquéis”:

 

El sábado 2 de Enero comencé a sentirme mal y el domingo 3 ya tenía fiebre. Cogí un buen resfriado en Nochevieja, pues me aventuré al cambio brusco de temperaturas de forma bastante inconsciente. La molestia comenzó en la garganta y luego la bronquitis hizo su aparición, de forma que estuve postrada surfeando el edredón, porque no podía acometer nada más.

Durante esa semana, estando más sola que acompañada, dado que el ritmo de las ocupaciones solo se había detenido para mí, me sumergí en el reino de los pensamientos. Como mi cuerpo estaba sometido a la falta de movimiento y mi atención no la podía dirigir hacia nada que no fuera mi dormitorio, pues no tenía ni ganas de leer, mi mente no paraba de funcionar y además azuzada, como he dicho por la calentura.

El vaivén de pensamientos hacia el pasado y sobre todo hacia el futuro (lo que debía de hacer) y muy pocas veces enfocados en el momento en el que me encontraba, aumentaban mi malestar, porque al conjunto de mis síntomas se unió una ligera ansiedad.

Aquella situación invitaba al descanso y a recuperar sueño, pero mi mente, como no quería estar en ese momento, no hizo más que complicarme aún más las cosas.

Lo que describo en este post es una situación concreta de mi semana encamada que no tiene mayor importancia, sino es porque contiene en cierta manera el tema que ocupará este mes de ENERO, esto es, la importancia de la PRESENCIA para afrontar el presente.

  •  Pero ¿qué es la PRESENCIA?

Una de las descripciones de “presencia” que leo en la Red es: “existencia de algo en un lugar o momento determinados” y me viene bien para intentar explicar la importancia que tiene la presencia para vivir lo cotidiano de forma más beneficiosa para uno mismo y sobre todo para que nos sintamos con más fuerza para todo dejando fuera de juego al cansancio, al agotamiento físico, mental y emocional.

El cuerpo siempre está presente, siempre está en el lugar y en el momento en el que nos encontramos, sin embargo solo algunas personas, las más sanas, consiguen tener la mente y sus pensamientos en el momento y en el lugar en el que se encuentran. Es decir, consiguen que cuerpo, pensamiento y emoción sean como uno “moment by moment”.

La presencia es la forma de estar en contacto con un mismo, y no con un mundo fantasioso que crea y recrea una y otra vez nuestra mente inquieta a la que le encanta meternos en muchos problemas, porque siempre está interpretando, analizando, suponiendo, sospechando, etc. de forma que cada vez nos aleja más de la realidad o “de lo que es” sin más.

Esto no quiere decir que no planifiquemos o no hagamos previsiones de futuro. No, al contrario, si conseguimos estar presentes momento a momento (aquí y ahora), esas planificaciones o esas previsiones serán óptimas, pues no tendremos pensamientos inútiles lastrándonos nuestra actividad intelectual y nuestra capacidad creativa de cada momento.

Es decir, estar presente suma siempre energía, fuerza, claridad de pensamiento, capacidad de decisión, entusiasmo, consciencia, mejor gestión de las emociones, el darse cuenta de la imaginación negativa, y un largo etc.

Por ejemplo en mi profesión como abogada y mediadora, la presencia resulta fundamental para mí porque me ayuda a concentrarme de mejor manera en lo que hago en cada momento (analizar los hechos, estudiar, buscar jurisprudencia, preparar un informe, etc…); así como a estar alerta para captar la información de las personas con las que interactúo (clientes, compañeros, jueces) mejorando mi capacidad de comunicación y afinando mi intuición.

  • ¿Cómo podemos estar PRESENTES?

Algo que no está en nuestra forma de funcionar ha de ser incorporado si queremos resultados diferentes. Por ejemplo un hábito para que llegue a formar parte de nosotros precisa un entrenamiento. Algunos coaches y facilitadores entienden que necesitamos como mínimo repeticiones durante 23 días.

Como facilitadora, coach y counseller siempre sugiero lo que conozco o lo que he probado conmigo misma, pero evidentemente cada uno ha de probar las acciones que son efectivas para su persona.

Soy una devota de la “presencia” con largo recorrido ya. Y aunque a veces consigo estar muy presente y otras veces no, porque los pensamientos y las emociones consiguen sacarme de ese estado (que es natural del ser humano, aunque lo hemos perdido), esto no me desespera, pues vuelvo una y otra vez a empezar confiando en  volveré a disfrutar de sus beneficios que ya he probado.

Comencé a practicar hace muchos años con diversas acciones que fui descubriendo en varias lecturas y que otras personas me ayudaron a descubrir también y son las siguientes:

1.- La respiración abdominal consciente me ayuda a redirigir mi actividad mental al momento en el que me encuentro, porque la respiración siempre te recuerda dónde estás si estás inmerso en pensamientos o confundido por ellos.

2.- Conectarme con mi sensación corporal, es decir, dirigir mi atención hacia mi sensación corporal. Un buen truco: comenzar a sentir las piernas si ves que la mente va a tope y no consigues estar presente aunque te lo propongas.

3.- Dominar mi atención, es decir, dirigir el foco de mi atención (visual) hacia lo que tengo delante en cada momento. Cuando se domina la atención visual, luego se puede ejercitar la atención olfativa, auditiva y sensorial.

4.- La actividad física o el deporte en todas sus versiones, porque potencia precisamente la sensación corporal que tanto ayuda a estar aquí y ahora y no en tu mundo mental.

5.- Leer libros que te ayudan a la práctica de la presencia. Recomiendo el que actualmente tengo en mi mesita de noche y que releo a menudo:

“Mindfulness en la vida contidiana. Donde quiera que vayas, ahí estás” de Jon Kabat- Zinn” (Biólogo molecular, médico, escritor y catedrático de universidad) de la Ed. Paidós.

6.- La meditación que es la gran aliada, pero no solo para conseguir presencia, sino para casi todo…Pero de esto hablaremos otro día.

7.- La música nos ayuda a estar presente, porque la música bien se merece nuestra presencia a tope para poder disfrutarla en toda su belleza….

¿Puedes disfrutar de este video estando presente?

https://www.youtube.com/watch?v=YYjBQKIOb-w&feature=player_detailpage

Tags:
No Comments

Deja un comentario